Chiune Sugihara: los visados escritos a mano que abrieron una ruta de escape
En 1940, el diplomático japonés Chiune Sugihara emitió visados de tránsito a refugiados judíos atrapados en Lituania pese a las restricciones de su gobierno.
Historias humanas marcadas por la valentía, la dignidad, el dolor o la esperanza.
En 1940, el diplomático japonés Chiune Sugihara emitió visados de tránsito a refugiados judíos atrapados en Lituania pese a las restricciones de su gobierno.
Janusz Korczak convirtió un orfanato en una comunidad con tribunal y periódico infantil. En 1942 acompañó a sus niños durante la deportación desde Varsovia.
Frances Oldham Kelsey se negó a autorizar la talidomida en Estados Unidos porque la empresa no aportaba evidencia suficiente de seguridad. Su insistencia evitó una tragedia mayor.
Sadako sobrevivió a la bomba atómica cuando tenía dos años y murió de leucemia una década después. Sus grullas se transformaron en un símbolo creado por niños.
Abdul Sattar Edhi comenzó con un dispensario en Karachi y construyó una red de ambulancias, albergues y servicios funerarios abierta a personas sin recursos.
Las escuelas estadounidenses rechazaban a Bessie Coleman por ser mujer y negra. Aprendió francés, viajó a Europa y regresó con una licencia internacional de piloto.
Julieta Lanteri usó la ley para inscribirse en el padrón de Buenos Aires y se convirtió en la primera mujer en votar en una elección argentina.
Winton organizó desde Praga y Londres la salida de cientos de niños antes de la guerra. La operación dependió de una amplia red de colaboradores.
Josephine Baker usó su fama, sus viajes y sus contactos para apoyar a la Resistencia y después convirtió su voz pública en activismo antirracista.
Irena Sendler participó en una red clandestina que sacó y ocultó a niños judíos. Las cifras más repetidas requieren una lectura histórica cuidadosa.