José Celestino Mutis y la expedición que convirtió plantas americanas en miles de láminas
La Real Expedición Botánica dirigida por José Celestino Mutis reunió durante décadas observaciones, herbarios y miles de ilustraciones de la flora del Nuevo Reino de Granada.

La lámina 1154 de la Expedición Botánica tiene un autor identificable: Salvador Rizo Blanco. Representa Mutisia clematis, está pintada a la témpera sobre papel y mide 54 por 38 centímetros. El nombre de José Celestino Mutis identifica el proyecto que la produjo; la ficha del Real Jardín Botánico permite reconocer a la persona que ejecutó ese trabajo.
Un médico que enseñaba nuevas ciencias
Mutis nació en Cádiz en 1732 y llegó a la Nueva Granada en 1760 como médico del virrey. Enseñó matemáticas, astronomía y principios newtonianos en el Colegio del Rosario, lo que generó conflictos con sectores que desconfiaban de nuevas ideas científicas.
Estudió quinas, minería, medicina y fenómenos astronómicos. Mantuvo correspondencia con naturalistas europeos, incluido Carlos Linneo. Su biblioteca se convirtió en una de las colecciones científicas más importantes de la región.
Una lámina dentro de un taller colectivo
La Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada comenzó en 1783. Desde Mariquita y luego Santafé, naturalistas, recolectores y pintores trabajaron con plantas cuyos detalles cambiaban al marchitarse. Los dibujos permitían conservar y comparar rasgos que no siempre sobrevivían con igual claridad en un ejemplar seco.
La Mutisia clematis de Rizo se conserva en la División III del archivo del Real Jardín Botánico. Su ficha registra técnica, medidas, atribución y número de lámina. Esos datos permiten localizarla sin confundirla con otra representación de la misma planta, con una reproducción moderna o con el conjunto de obras dirigidas por Mutis.
La distinción importa al leer la expedición. Quien dirigía, quien recolectaba y quien dibujaba no tenía por qué ser la misma persona. Los pintores resolvían cómo disponer el material en el papel y hacer legibles sus partes; los naturalistas debían relacionar esa imagen con las descripciones y las muestras. Atribuir todos los dibujos al director borra la organización del trabajo que los hizo posibles.
Ciencia dentro de un proyecto colonial
La Corona financiaba expediciones para clasificar recursos medicinales y comerciales. La botánica europea aplicaba nombres y categorías a plantas que las comunidades americanas conocían desde hacía generaciones. El proceso produjo conocimiento nuevo y, al mismo tiempo, extrajo información dentro de relaciones desiguales.
Mutis valoró saberes locales y formó discípulos criollos, pero seguía actuando como funcionario y sacerdote del imperio. Su figura no encaja por completo en una narrativa de emancipación ni en una de simple explotación.
La colección y las identificaciones posteriores
Mutis murió en 1808. Tras la reconquista española, las colecciones de la expedición fueron enviadas a Madrid. La separación entre dibujos, notas y especímenes y la demora de su publicación dificultaron utilizar el conjunto tal como se había proyectado. Documentación relacionada permanece también en Colombia.
El catálogo de datos publicado por el Real Jardín Botánico en 2025 incluye 5.796 registros de un conjunto de 7.167. Son registros de dibujos: no equivalen a 7.167 especies diferentes. La base conserva nombres científicos e identificaciones revisadas posteriormente por especialistas. Una lámina del siglo XVIII puede seguir siendo examinada con clasificaciones que sus autores no conocieron.
La colección obtuvo en 2002 el reconocimiento del registro regional Memoria del Mundo para América Latina y el Caribe. La Flora de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada aparece en el catálogo bibliográfico con fecha de publicación desde 1954. Entre el trabajo del taller y esos volúmenes transcurrió más de un siglo.
La lámina 1154 reúne las dos historias: conserva una planta estudiada por la expedición y el nombre de Salvador Rizo, cuya intervención puede seguirse dentro de un archivo que suele recordarse por su director.