Grandes personajes

Ibn al-Haytham: el pensador que hizo pasar la luz por un orificio

Ibn al-Haytham combinó geometría y experimentos para explicar cómo la luz entra en el ojo y cómo una pequeña abertura forma una imagen dentro de una cámara oscura.

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¿La visión ocurre porque los ojos emiten rayos hacia los objetos o porque la luz entra en ellos? En el mundo antiguo coexistían teorías distintas. Alrededor del siglo XI, el sabio Ibn al-Haytham abordó el problema con geometría, observación y experimentos. Su Libro de Óptica explicó que vemos cuando la luz procedente de fuentes o reflejada por objetos llega al ojo. También estudió cómo una pequeña abertura proyecta una imagen invertida dentro de un espacio oscuro.

De Basora a El Cairo

Ibn al-Haytham nació en Basora, probablemente hacia 965, y desarrolló gran parte de su trabajo en El Cairo. Escribió sobre matemáticas, astronomía, mecánica y filosofía natural. Muchos detalles biográficos proceden de relatos posteriores y deben separarse de la obra que sí se conserva.

Una historia famosa afirma que fingió locura después de prometer controlar las crecidas del Nilo y permaneció bajo arresto domiciliario. El episodio puede contener elementos legendarios. Lo documentado con mayor seguridad es una producción intelectual extensa dentro del mundo científico islámico medieval.

La luz viaja desde los objetos al ojo

Su óptica rechazó la idea de que el ojo lanzara rayos visuales. Analizó la propagación rectilínea de la luz, la reflexión en espejos y la refracción. Combinó diagramas geométricos con observaciones sobre anatomía y percepción, aunque varios aspectos fisiológicos serían corregidos posteriormente.

El experimento de la cámara oscura mostraba que rayos procedentes de distintas partes de una escena atraviesan una abertura pequeña y forman una imagen invertida. La abertura selecciona un pequeño conjunto de trayectorias de luz que llegan hasta la pantalla.

Una regla que debía valer para luces diferentes

El historiador de la ciencia S. M. Razaullah Ansari, en su estudio para El Correo de la UNESCO, destaca que Ibn al-Haytham comparó luz solar, luz del crepúsculo, reflexiones y luz transmitida. La propagación rectilínea debía explicar fuentes y condiciones distintas. Su análisis de la luz lunar formaba parte de esa búsqueda: clasificar cómo llega la luz exige distinguir entre un cuerpo luminoso y uno iluminado.

Otro principio estudiado era que cada punto de una superficie luminosa envía luz en distintas direcciones. La imagen de una cámara oscura no requiere que cada punto emita un único rayo: la abertura selecciona las trayectorias que pueden atravesar la pared.

Un ejemplo geométrico de la inversión

Podemos explicarlo con un ejemplo idealizado, sin atribuir estas medidas al tratado medieval. Situemos un punto luminoso un metro delante de una abertura diminuta y dos centímetros por encima de ella. Una pantalla está medio metro detrás. La línea recta que une el punto y el orificio continúa hacia abajo y llega a la pantalla un centímetro por debajo del centro.

El cálculo usa triángulos semejantes: la distancia de la pantalla es la mitad y la altura proyectada también. El cambio de lado explica la inversión. En una abertura real intervienen además su tamaño y otros efectos ópticos; el ejemplo aísla la geometría que hace comprensible el fenómeno.

Qué significa llamarlo experimental

Ibn al-Haytham enfatizó la comprobación y criticó la aceptación automática de autoridades. Algunas narraciones modernas lo presentan como inventor solitario del “método científico”. Esa etiqueta proyecta una categoría posterior sobre una tradición más amplia de matemáticos, médicos y astrónomos.

Traducciones y una larga influencia

El Libro de Óptica fue traducido al latín y circuló en Europa con el nombre de Alhazen. Influyó en autores como Roger Bacon, Witelo y Kepler. Las traducciones transformaron términos y contextos, pero mantuvieron problemas que seguirían siendo estudiados durante siglos.

Fuentes consultadas

Sobre Duber Rodríguez

Fundador y responsable editorial de Datos Históricos. Coordina la selección de temas, el contraste de fuentes, la redacción y la revisión final de las publicaciones.