Ibn al-Haytham: el pensador que hizo pasar la luz por un orificio

Publicado el agosto 2, 2026 En Grandes personajes

¿La visión ocurre porque los ojos emiten rayos hacia los objetos o porque la luz entra en ellos? En el mundo antiguo coexistían teorías distintas. Alrededor del siglo XI, el sabio Ibn al-Haytham abordó el problema con geometría, observación y experimentos. Su Libro de Óptica explicó que vemos cuando la luz procedente de fuentes o reflejada por objetos llega al ojo. También estudió cómo una pequeña abertura proyecta una imagen invertida dentro de un espacio oscuro.

De Basora a El Cairo

Ibn al-Haytham nació en Basora, probablemente hacia 965, y desarrolló gran parte de su trabajo en El Cairo. Escribió sobre matemáticas, astronomía, mecánica y filosofía natural. Muchos detalles biográficos proceden de relatos posteriores y deben separarse de la obra que sí se conserva.

Una historia famosa afirma que fingió locura después de prometer controlar las crecidas del Nilo y permaneció bajo arresto domiciliario. El episodio puede contener elementos legendarios. Lo documentado con mayor seguridad es una producción intelectual extensa dentro del mundo científico islámico medieval.

La luz viaja desde los objetos al ojo

Su óptica rechazó la idea de que el ojo lanzara rayos visuales. Analizó la propagación rectilínea de la luz, la reflexión en espejos y la refracción. Combinó diagramas geométricos con observaciones sobre anatomía y percepción, aunque varios aspectos fisiológicos serían corregidos posteriormente.

El experimento de la cámara oscura mostraba que rayos procedentes de distintas partes de una escena atraviesan una abertura pequeña y forman una imagen invertida. No inventó por sí solo todas las cámaras posteriores, pero describió con precisión un principio central de formación de imágenes.

Qué significa llamarlo experimental

Ibn al-Haytham enfatizó la comprobación y criticó la aceptación automática de autoridades. Algunas narraciones modernas lo presentan como inventor solitario del “método científico”. Esa etiqueta proyecta una categoría posterior sobre una tradición más amplia de matemáticos, médicos y astrónomos.

Su importancia no necesita esa simplificación. Diseñó situaciones controladas, comparó hipótesis y utilizó matemáticas para interpretar resultados. Su trabajo muestra una práctica rigurosa que influyó en la historia de la experimentación sin ser el único origen de la ciencia moderna.

Traducciones y una larga influencia

El Libro de Óptica fue traducido al latín y circuló en Europa con el nombre de Alhazen. Influyó en autores como Roger Bacon, Witelo y Kepler. Las traducciones transformaron términos y contextos, pero mantuvieron problemas que seguirían siendo estudiados durante siglos.

Su figura aparece hoy en homenajes, sellos e iniciativas educativas. El legado más sólido está en los textos: una investigación de la luz que conectó geometría, experiencia y percepción en una escala rara para su tiempo.

Ibn al-Haytham no necesitó un telescopio moderno para cambiar la óptica. Bastaron una pregunta difícil, habitaciones oscuras, espejos y una disciplina intelectual que trataba las ideas como algo que debía ser puesto a prueba. La luz que atravesaba un pequeño orificio terminó iluminando una tradición científica mucho más amplia.

Fuentes consultadas

Última revisión editorial: julio 24, 2026

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