Hedy Lamarr y George Antheil: una patente para que los torpedos cambiaran de frecuencia
Hedy Lamarr y George Antheil diseñaron un sistema que coordinaba cambios entre frecuencias para dificultar la interferencia con el control por radio de un torpedo.

La patente de Hedy Lamarr y George Antheil contiene un dibujo que parece una partitura perforada. Sus filas debían ordenar cambios de frecuencia en dos equipos separados. El problema era mantenerlos al mismo ritmo: si uno avanzaba antes que el otro, la comunicación que pretendían proteger podía perderse.
Hedy Lamarr era una de las actrices más conocidas de Hollywood cuando, junto al compositor George Antheil, diseñó un sistema para reducir la vulnerabilidad de los torpedos guiados por radio. La idea consistía en hacer que transmisor y receptor cambiaran de frecuencia de manera coordinada, dificultando que un enemigo bloqueara la señal.
Una inventora fuera del laboratorio
Lamarr había nacido en Viena y antes de emigrar estuvo casada con el fabricante de armas Fritz Mandl. Escuchó conversaciones técnicas y conoció problemas de armamento, aunque sus capacidades no procedían solo de ese entorno. Experimentaba por curiosidad, dibujaba diseños y utilizaba el tiempo fuera del estudio para resolver problemas.
Antheil era conocido por composiciones vanguardistas que incluían pianos mecánicos sincronizados. Entre ambos imaginaron que un mecanismo semejante a los rollos de pianola podía coordinar cambios entre 88 frecuencias, el mismo número de teclas de un piano.
Qué registraron en 1942
La solicitud estadounidense US 2,292,387 fue presentada el 10 de junio de 1941 y concedida el 11 de agosto de 1942. Identifica a la inventora como Hedy Kiesler Markey, el nombre que utilizaba entonces, y a George Antheil. Describe un sistema de comunicación concebido para dificultar la interferencia deliberada de una señal de control por radio.
El documento propone dos registros perforados equivalentes y motores de velocidad constante. Cada perforación seleccionaría una conexión eléctrica; al recorrer la misma secuencia, transmisor y receptor cambiarían juntos de frecuencia. Una patente establece qué solución reivindican sus autores. Sus dibujos, por sí solos, no acreditan que la Marina construyera y utilizara un equipo operativo durante la guerra.
Ocho filas y tres canales de señuelo
La figura 4 representa ocho filas. Siete, de A a G, accionan interruptores de selección de frecuencia; la H tiene una función auxiliar relacionada con una lámpara. El texto contempla ampliar el sistema hasta 88 posiciones, como en un rollo de pianola.
En el ejemplo de la patente, el transmisor dispone de siete frecuencias, pero el receptor solo responde a cuatro. Los canales A, B y C actúan como señuelos: una interceptación de esas señales no revelaría una orden ejecutada por el torpedo. La lámpara avisa al operador de esos intervalos para que reserve las instrucciones útiles a los canales que sí recibe el aparato.
El desarrollo posterior del salto de frecuencia
El salto de frecuencia forma parte de la familia de técnicas de espectro ensanchado, útiles para resistencia a interferencias y para compartir el espectro. Sistemas posteriores emplearon soluciones electrónicas y se desarrollaron a través de muchas contribuciones.
Un reconocimiento que llegó después de la patente
Lamarr y Antheil recibieron el Pioneer Award de la Electronic Frontier Foundation en 1997. Ella ingresó en el National Inventors Hall of Fame en 2014, catorce años después de su muerte. La ficha de esa institución registra que ninguno obtuvo beneficios económicos del invento durante su vida. La patente conserva la descripción y los dibujos de la propuesta firmada por ambos.