Vidas inolvidables

Josephine Baker: del escenario de París a la Resistencia francesa

Josephine Baker convirtió su acceso como estrella internacional en movilidad, información y apoyo a la Francia Libre. Después llevó esa autoridad a la lucha contra la segregación.

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Cuando Josephine Baker llegó a París en 1925, tenía 19 años y una experiencia marcada por la segregación racial de Estados Unidos. En Francia se convirtió rápidamente en una estrella. Su éxito se apoyó en estereotipos exóticos que hoy resultan problemáticos, pero Baker utilizó la posición obtenida en el escenario para construir una autonomía económica y una influencia poco comunes para una mujer negra de su época.

La celebridad como cobertura

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, Baker colaboró con los servicios de inteligencia franceses y con redes de la Resistencia. Su fama le permitía asistir a recepciones, conversar con diplomáticos y desplazarse con menos sospechas que una agente desconocida. La información obtenida podía viajar en notas discretas o entre materiales relacionados con sus actuaciones.

Cuando la ocupación alemana llegó a París, Baker se trasladó primero al sur de Francia y después al norte de África. Actuó para tropas aliadas, reunió fondos y siguió sirviendo como enlace. Su salud se deterioró durante la guerra, pero regresó a los escenarios cuando pudo hacerlo.

El expediente de una condecoración discutida

La propuesta de ingreso de Josephine Baker en la Legión de Honor conserva correcciones manuscritas y su firma. El Musée de la Résistance en ligne la identifica dentro del expediente GR 16P 28445 del Service historique de la Défense. Una anotación indica que la propuesta no fue retenida; el reconocimiento no siguió una trayectoria automática al terminar la guerra.

En 1947, una comisión del Ministerio del Aire consideró que sus servicios merecían una distinción civil antes que una militar. Varios oficiales defendieron su actividad de inteligencia y su apoyo a la Francia Libre. Alla Dumesnil planteó por escrito si el color de piel de Baker había influido en el rechazo: es una objeción documentada de la época, no una motivación que debamos atribuir sin más a cada miembro de la comisión.

El decreto que finalmente la nombró caballero de la Legión de Honor, con atribución de la Croix de Guerre con palma, fue del 9 de diciembre de 1957. El expediente permite distinguir la actividad de guerra, las solicitudes posteriores y la concesión.

Una lucha que continuó después de 1945

Baker se negó a actuar ante públicos segregados durante sus giras estadounidenses. En 1963 participó en la Marcha sobre Washington y habló ante la multitud con el uniforme de la Francia Libre. Su presencia unía dos experiencias: el combate contra el fascismo europeo y la denuncia del racismo en el país donde había nacido.

En su residencia francesa reunió a hijos adoptivos de distintos orígenes, a quienes llamó su “Tribu Arcoíris”. Quería demostrar que personas de religiones y procedencias diversas podían vivir juntas. El proyecto expresaba un ideal generoso, aunque también expuso a los niños a una vida pública diseñada como símbolo.

El uniforme en la Marcha sobre Washington

El 28 de agosto de 1963, Baker habló en la Marcha sobre Washington con su uniforme y sus condecoraciones francesas. Fue una de las pocas mujeres que intervinieron ante el público. Daisy Bates también habló durante el homenaje a las activistas de la lucha por los derechos civiles.

La presencia de Baker conectaba su servicio a Francia con una reclamación dirigida a Estados Unidos: la igualdad que seguía negándose a sus ciudadanos negros. Su negativa a actuar ante públicos segregados trasladaba esa reclamación a los contratos y a las salas donde trabajaba.

El homenaje del 30 de noviembre de 2021

Baker murió en 1975. El 30 de noviembre de 2021, Francia celebró su entrada simbólica en el Panteón, donde fue la primera mujer negra homenajeada. La ceremonia reunió sus facetas de artista, resistente y militante contra el racismo. Sus restos permanecieron en Mónaco.

La fama que había construido en los escenarios le abrió puertas durante la guerra y le permitió dirigirse después a públicos multitudinarios. El uniforme que llevó a Washington mostraba una parte concreta de esa trayectoria: la artista reconocida por sus servicios militares estaba reclamando derechos en el país donde había nacido.

Fuentes consultadas

Sobre Duber Rodríguez

Fundador y responsable editorial de Datos Históricos. Coordina la selección de temas, el contraste de fuentes, la redacción y la revisión final de las publicaciones.