Inge Lehmann: la sismóloga que encontró un núcleo dentro del núcleo terrestre

Nadie puede perforar hasta el centro de la Tierra. Lo que sabemos de su interior procede en gran medida de ondas sísmicas que cambian de velocidad y dirección al atravesar materiales distintos. En 1936, la sismóloga danesa Inge Lehmann explicó unas señales que no encajaban con el modelo aceptado: dentro del núcleo líquido debía existir otra región capaz de desviar ondas. Era el núcleo interno.
Medir terremotos a través de continentes
Lehmann estudió matemáticas y trabajó en redes geodésicas y sismológicas de Dinamarca. Las estaciones registraban movimientos del suelo producidos por terremotos lejanos. Comparar tiempos de llegada permitía inferir qué rutas habían seguido las ondas dentro del planeta.
Las ondas P pueden atravesar sólidos y líquidos; las ondas S no se propagan por líquidos. A comienzos del siglo XX, esos comportamientos habían ayudado a identificar un núcleo externo líquido. Sin embargo, algunos registros mostraban ondas P en una zona de sombra donde el modelo simple predecía muy poca energía.
La interpretación publicada como P prima
Lehmann analizó datos de terremotos, incluido uno ocurrido cerca de Nueva Zelanda. Propuso que una discontinuidad dentro del núcleo producía reflexiones y refracciones adicionales. Su artículo, titulado de forma concisa P’, describió una Tierra con un núcleo más complejo.
La idea fue respaldada gradualmente por nuevas observaciones. El núcleo interno se entiende hoy como predominantemente sólido, rodeado por un núcleo externo líquido. Su existencia ayuda a explicar trayectorias sísmicas y forma parte de los modelos sobre el campo magnético terrestre.
Una científica dentro de redes internacionales
Lehmann no trabajó aislada. Intercambió datos y métodos con sismólogos de varios países y participó en instituciones científicas. Después de retirarse de su cargo oficial continuó investigando, especialmente estructuras del manto superior que también llevan su nombre.
Su carrera se desarrolló en un ambiente donde pocas mujeres alcanzaban autoridad en geofísica. La calidad de sus análisis le dio reconocimiento internacional, aunque la popularidad de su historia llegó mucho después.
Un centro que todavía está siendo investigado
Decir que el núcleo interno es una esfera sólida uniforme sería una nueva simplificación. Estudios contemporáneos exploran anisotropía, rotación relativa, capas y cambios en sus propiedades. Cada hipótesis depende de señales débiles registradas en la superficie.
El descubrimiento de Lehmann muestra cómo funciona una ciencia de lo inaccesible. No observó directamente la frontera que proponía. Construyó una explicación capaz de organizar datos dispersos y de predecir cómo debían comportarse otras ondas.
La Tierra que pisamos parece sólida y completa, pero su interior se conoce como una imagen reconstruida a partir de vibraciones. Inge Lehmann encontró una estructura planetaria al tomar en serio señales que otros modelos trataban como anomalías. Su núcleo interno comenzó como una interpretación y terminó convertido en una parte esencial del planeta.
Fuentes consultadas
Última revisión editorial: julio 24, 2026