Memoria histórica

Texas City, 1947: el desastre industrial que comenzó en un barco con fertilizante

El desastre de Texas City comenzó con un incendio en el Grandcamp y se convirtió en una catástrofe urbana e industrial por la carga, la proximidad y una segunda explosión.

Publicado Actualizado Por 3 min de lectura

El 16 de abril de 1947, el incendio del SS Grandcamp atrajo espectadores al puerto de Texas City. A las 9:12, la detonación de su carga de nitrato de amonio extendió el desastre a barcos e industrias cercanas. La ciudad tuvo que responder a una primera explosión y evacuar ante otra que llegaría de madrugada.

Una carga peligrosa en un puerto ocupado

El Grandcamp cargaba nitrato de amonio, utilizado como fertilizante. Cuando se detectó fuego en la bodega, los tripulantes intentaron combatirlo sin inundar la carga.

El nitrato de amonio puede transportarse de forma segura bajo controles adecuados, pero el calor y el confinamiento pueden volverlo extremadamente peligroso. Parte de la carga del Grandcamp había sido cubierta y sometida a vapor en un intento de extinguir el fuego. La presión y la temperatura aumentaron dentro de la bodega.

El humo de colores atrajo espectadores. Bomberos y trabajadores se acercaron sin conocer la magnitud de la amenaza. La explosión destruyó el barco, generó una onda de presión, lanzó fragmentos y provocó incendios en refinerías, depósitos y viviendas.

El ancla del High Flyer y la evacuación

La historia municipal detalla por qué el High Flyer no pudo alejarse. El impacto del Grandcamp lo soltó de sus amarras; su tripulación intentó durante una hora levantar el ancla y acabó abandonándolo. Después, los remolcadores tampoco consiguieron retirarlo: el barco parecía estar atascado. Acabó ardiendo junto al Wilson B. Keene, que cargaba harina.

La segunda explosión ocurrió a la 1:10 del 17 de abril, unas quince horas después de la primera, y destruyó también el Keene. El archivo de la ciudad registra al menos dos muertes en esa detonación. La mayor parte de las personas había sido retirada de la zona.

Ben Kaplan, de la emisora KTHT de Houston, transmitió la explosión en directo. El registro de esa cobertura y las órdenes de retirada documentan una diferencia entre ambos momentos: esta vez se esperaba una detonación. Los intentos fallidos de mover el buque no impidieron evacuar a quienes podían alejarse por tierra.

Rescate y dificultades de identificación

Texas City carecía de un hospital operativo: el ayuntamiento y la cámara de comercio se habilitaron como enfermerías, y muchos heridos fueron evacuados a centros de Galveston y Houston. Equipos de otras ciudades, personal militar y voluntarios llegaron para atender heridos y controlar incendios. La destrucción complicó la comunicación y la identificación de víctimas. El desastre quedó inscrito en familias que perdieron a varios integrantes en un mismo lugar de trabajo.

Qué significa la cifra de víctimas

La cifra de 581 muertos aparece con frecuencia en las historias del desastre. El balance municipal utiliza un intervalo de 500 a 600 y explica las dificultades de identificación: marineros extranjeros, trabajadores temporales, visitantes y personas desaparecidas sin registros completos. Sesenta y tres víctimas no identificadas fueron enterradas en un terreno conmemorativo.

El intervalo municipal corresponde al conjunto del desastre. Los al menos dos muertos que la ciudad atribuye al High Flyer forman parte de esa secuencia; no constituyen un balance alternativo para las dos explosiones.

El litigio por la responsabilidad federal

Las demandas llegaron hasta la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso Dalehite v. United States. El tribunal limitó la responsabilidad federal por decisiones de política pública relacionadas con el programa de fertilizantes. El resultado frustró a muchas familias y mostró los límites legales de obtener reparación después de una catástrofe de múltiples actores.

Fuentes consultadas

Sobre Duber Rodríguez

Fundador y responsable editorial de Datos Históricos. Coordina la selección de temas, el contraste de fuentes, la redacción y la revisión final de las publicaciones.