Memoria histórica

Rana Plaza: las grietas que fueron ignoradas antes del colapso

El derrumbe de Rana Plaza en 2013 expuso fallas estructurales, advertencias ignoradas y responsabilidades extendidas por la cadena mundial de la confección.

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El 23 de abril de 2013, grietas visibles atravesaron el edificio Rana Plaza, en Savar, Bangladés. Comercios y un banco evacuaron. Al día siguiente, miles de trabajadores de fábricas de confección regresaron bajo presión. Aquella mañana, la estructura colapsó. Más de 1.100 personas murieron y miles resultaron heridas.

Un edificio usado más allá de su diseño

Rana Plaza albergaba varias fábricas, tiendas y oficinas. Pisos adicionales, maquinaria pesada y generadores aumentaron cargas y vibraciones. Investigaciones señalaron irregularidades de construcción y uso. Las grietas del día anterior no fueron una señal ambigua: eran una advertencia concreta.

Muchos trabajadores dependían del salario y enfrentaban amenazas de perderlo o de perder el empleo si no ingresaban. La decisión individual de entrar no puede separarse de relaciones laborales donde negarse tenía costos inmediatos y la información técnica estaba controlada por empleadores.

Una cadena global dentro de los escombros

Entre etiquetas y documentos aparecieron vínculos con marcas internacionales. Algunas reconocieron pedidos; otras discutieron contratos, subcontrataciones o producción no autorizada. La fragmentación de la cadena permitía que una prenda fuera vendida por una empresa distante mientras la responsabilidad sobre el edificio quedaba dispersa.

Rescate, supervivientes y compensación

Equipos profesionales y voluntarios trabajaron durante semanas. Algunas personas sobrevivieron atrapadas durante días. Muchos rescatistas actuaron sin equipo adecuado y quedaron afectados física y psicológicamente. La identificación y atención de heridas continuó mucho después de retirar los últimos escombros.

Se creó un acuerdo de compensación con participación de la Organización Internacional del Trabajo. Sobrevivientes con amputaciones y lesiones crónicas necesitaban atención médica y nuevos medios de sustento después del derrumbe.

Indemnizar una lesión y prevenir la siguiente

El programa de compensación había completado sus pagos en octubre de 2015, con más de 34 millones de dólares desembolsados. En junio de 2022, el Gobierno inició además un programa piloto de prestaciones mensuales por discapacidad permanente o fallecimiento laboral en la confección.

Una indemnización responde al daño ya ocurrido. Una inspección identifica riesgos que pueden causar otro accidente. El pago a una familia y la corrección de una estructura son resultados distintos; ninguno permite dar por cumplido el otro.

Nuevas inspecciones y límites de la reforma

El Acuerdo sobre Incendios y Seguridad de Edificios reunió sindicatos y marcas en un mecanismo jurídicamente vinculante para inspeccionar fábricas y corregir riesgos. Otros programas empresariales desarrollaron modelos distintos. Miles de problemas fueron identificados y reparados.

Qué cambió entre el diagnóstico y las reparaciones

El balance de la OIT de abril de 2023 sitúa el inicio de las inspecciones a finales de 2013 y registra 3.780 fábricas exportadoras evaluadas. Entre 2013 y 2015, los inspectores cerraron inmediatamente 39 establecimientos por peligro inminente. El proceso posterior de correcciones vio cerrar otros 754. Son actuaciones con distintos alcances: detectar una deficiencia, ordenar el cierre y comprobar una reparación no son resultados intercambiables.

El corte del balance es abril de 2023. Una fábrica evaluada todavía podía necesitar obras; contar inspecciones no equivale a contar edificios reparados.

Fuentes consultadas

Sobre Duber Rodríguez

Fundador y responsable editorial de Datos Históricos. Coordina la selección de temas, el contraste de fuentes, la redacción y la revisión final de las publicaciones.