Memoria histórica

Recorriendo la Ruta de los Derechos Civiles en Estados Unidos

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Hay lugares donde la historia estadounidense todavía puede recorrerse a pie.

Una escuela de ladrillo en Kansas. Un instituto en Arkansas. Una antigua terminal de autobuses en Alabama. Una iglesia de Birmingham. Una casa familiar en Mississippi. Un puente sobre el río Alabama.

Separados por cientos de kilómetros, estos lugares conservan episodios distintos de una misma transformación.

La lucha por los derechos civiles en Estados Unidos no ocurrió en un único escenario ni fue obra de una sola persona. Se desarrolló en tribunales, escuelas, iglesias, carreteras, autobuses, viviendas particulares y calles donde personas comunes decidieron desafiar sistemas de segregación que parecían inamovibles.

El National Park Service reúne actualmente numerosos sitios vinculados a esa historia dentro de la African American Civil Rights Network.

La siguiente no pretende ser una ruta oficial ni completa. Es un recorrido histórico por siete lugares desde los que puede seguirse una parte esencial de aquella lucha.

1. Monroe Elementary School: donde una escuela terminó frente a la Corte Suprema

Topeka, Kansas.

A primera vista, Monroe Elementary School parece una escuela de barrio estadounidense de mediados del siglo XX.

Pero su historia quedó unida a una de las decisiones judiciales más importantes de Estados Unidos.

Monroe era una de las escuelas primarias segregadas a las que asistían niños afroamericanos en Topeka. La familia de Linda Brown formó parte de uno de los casos que terminaron agrupados bajo el nombre Brown v. Board of Education.

El 17 de mayo de 1954, la Corte Suprema de Estados Unidos declaró inconstitucional la segregación racial en las escuelas públicas.

La decisión no eliminó inmediatamente la segregación de las aulas. La resistencia sería intensa y, en algunos estados, deliberada.

Pero modificó la base legal sobre la que se había sostenido durante décadas.

La antigua Monroe Elementary School forma hoy parte del Brown v. Board of Education National Historical Park.

2. Little Rock Central High School: nueve estudiantes frente a una crisis nacional

Little Rock, Arkansas.

Tres años después de la decisión Brown, una escuela secundaria se convirtió en una prueba de hasta dónde estaba dispuesto a llegar el gobierno federal para hacerla cumplir.

En septiembre de 1957, nueve estudiantes afroamericanos intentaron ingresar a Little Rock Central High School, hasta entonces reservada para estudiantes blancos.

Pasaron a la historia como los Little Rock Nine.

La resistencia a la integración convirtió la entrada a una escuela en una crisis nacional. Cámaras y periodistas mostraron al país a adolescentes tratando simplemente de llegar a sus clases en medio de hostilidad, amenazas y confrontación política.

Central High no es hoy una reconstrucción.

La escuela continúa existiendo y el lugar está protegido como Little Rock Central High School National Historic Site.

Su historia muestra que una sentencia judicial podía modificar la ley, pero hacer realidad esa ley requería otro tipo de lucha.

3. Anniston: el autobús que ardió junto a una carretera

Anniston, Alabama.

El 14 de mayo de 1961, un autobús Greyhound que transportaba a un grupo interracial de activistas fue atacado cerca de Anniston.

Eran los Freedom Riders.

Habían salido de Washington con el propósito de comprobar si las terminales de transporte interestatal del sur estaban cumpliendo las decisiones federales contra la segregación.

En Anniston, una multitud atacó el autobús.

Después, cuando el vehículo quedó detenido varios kilómetros fuera de la ciudad, fue incendiado.

Los pasajeros consiguieron escapar mientras el humo llenaba el interior.

La violencia no puso fin a los Freedom Rides. Ocurrió lo contrario: nuevos voluntarios continuaron llegando.

Más de 400 personas terminarían participando en aquella campaña.

La presión contribuyó a que el gobierno federal endureciera la aplicación de las normas contra la segregación en terminales y transporte interestatal.

La antigua terminal Greyhound y el lugar donde ardió el autobús forman parte actualmente del Freedom Riders National Monument.

4. Birmingham: una iglesia, unos niños y una ciudad observada por el mundo

Birmingham, Alabama.

Pocos lugares concentran tantos episodios del movimiento por los derechos civiles como el entorno de la Sixteenth Street Baptist Church y Kelly Ingram Park.

En 1963, Birmingham se convirtió en escenario de una campaña de acción directa contra la segregación.

La Sixteenth Street Baptist Church funcionó como uno de sus centros de organización.

Desde allí participaron también jóvenes y niños en manifestaciones que fueron reprimidas por la policía. Las imágenes de menores enfrentándose a mangueras de agua de alta presión y perros policiales circularon por Estados Unidos y otros países.

Pero la violencia alcanzó otro nivel el domingo 15 de septiembre de 1963.

Una bomba colocada por supremacistas blancos explotó en la iglesia.

Murieron cuatro niñas: Addie Mae Collins, Denise McNair, Carole Robertson y Cynthia Wesley.

El atentado conmocionó al país y se convirtió en uno de los episodios que aumentaron la presión nacional para aprobar legislación federal de derechos civiles.

La iglesia y otros lugares cercanos forman parte hoy del Birmingham Civil Rights National Monument.

5. La casa de Medgar y Myrlie Evers: la lucha también llegaba hasta la puerta del hogar

Jackson, Mississippi.

La casa de Medgar y Myrlie Evers recuerda una dimensión diferente del movimiento.

No era una sede política ni una sala de reuniones.

Era el hogar de una familia.

Medgar Evers trabajó durante años por los derechos civiles en Mississippi, enfrentándose a la segregación, las restricciones al voto y la violencia racial.

Su esposa, Myrlie, compartió aquella lucha mientras ambos criaban a sus hijos.

La noche del 12 de junio de 1963, Medgar Evers regresó a casa.

Fue asesinado frente a la vivienda.

El National Park Service considera su asesinato uno de los acontecimientos que ayudaron a intensificar el impulso que culminaría en la Civil Rights Act de 1964.

Myrlie Evers continuó durante décadas trabajando por los derechos civiles y buscando justicia por el asesinato de su esposo.

La vivienda familiar está protegida actualmente como Medgar and Myrlie Evers Home National Monument.

6. Selma: el puente donde las cámaras cambiaron una batalla política

Selma, Alabama.

El Edmund Pettus Bridge cruza el río Alabama.

El 7 de marzo de 1965, aproximadamente 600 personas salieron de Selma con la intención de marchar hacia Montgomery para reclamar derechos de voto efectivos para los afroamericanos.

No llegaron muy lejos.

Al cruzar el puente encontraron a fuerzas policiales que ordenaron detener la marcha.

Después comenzó la violencia.

Los agentes atacaron a los manifestantes y las imágenes fueron transmitidas a una audiencia nacional.

El día pasó a ser conocido como Bloody Sunday.

Dos semanas después, bajo protección federal y tras una resolución judicial que permitió continuar la protesta, comenzó una nueva marcha.

El 21 de marzo, más de 8.000 personas partieron de Selma.

Cinco días después llegaron a Montgomery.

El recorrido de aproximadamente 54 millas se conserva actualmente como el Selma to Montgomery National Historic Trail.

Meses después, el 6 de agosto de 1965, fue promulgada la Voting Rights Act.

7. Sweet Auburn: el barrio donde comenzó la historia de Martin Luther King Jr.

Atlanta, Georgia.

El movimiento por los derechos civiles suele representarse mediante discursos, marchas multitudinarias y fotografías de Martin Luther King Jr. frente a enormes audiencias.

En Atlanta es posible observar una parte mucho más íntima de esa historia.

El Martin Luther King, Jr. National Historical Park conserva varios lugares relacionados con su vida.

Entre ellos se encuentran la casa de Auburn Avenue donde nació en 1929 y la histórica Ebenezer Baptist Church, vinculada durante generaciones a la familia King.

Allí puede rastrearse el entorno familiar, religioso y comunitario en el que se formó uno de los dirigentes más influyentes del movimiento.

La importancia del lugar no reside únicamente en que King viviera allí.

Sweet Auburn fue uno de los centros de la vida económica, religiosa y cultural afroamericana de Atlanta durante la segregación.

Antes de convertirse en una figura conocida en todo el mundo, King fue un niño creciendo dentro de esa comunidad.

Una historia que no cabe en un solo monumento

Estos siete lugares no cuentan exactamente la misma historia.

Monroe Elementary habla de una batalla jurídica.

Little Rock recuerda el desafío de hacer cumplir una sentencia.

Anniston conserva la memoria de quienes arriesgaron la vida viajando en un autobús.

Birmingham muestra el poder de la movilización y el costo de la violencia racial.

La casa de los Evers lleva la historia hasta el espacio doméstico.

Selma conserva una carretera convertida en escenario político.

Y Sweet Auburn permite regresar a los orígenes personales y comunitarios de Martin Luther King Jr.

Vistos juntos revelan algo que suele perderse cuando el movimiento por los derechos civiles se reduce a unas pocas fechas famosas.

No fue una única marcha ni un único discurso.

Fue una sucesión de acciones legales, organización comunitaria, periodismo, educación, resistencia, protestas y decisiones individuales desarrolladas durante años en lugares muy concretos.

Muchos de esos lugares todavía existen.

Por eso recorrerlos no significa únicamente visitar escenarios donde ocurrió la historia.

Significa comprobar que algunos de los grandes cambios políticos del siglo XX comenzaron en lugares extraordinariamente cotidianos: una escuela, una casa, una iglesia, una terminal de autobuses y un puente.


Fuentes consultadas

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