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Ciencia y progreso

Indiana Bell: el edificio que giró 90 grados sin interrumpir las llamadas

En 1930, un edificio de ocho plantas fue trasladado y girado en Indianápolis mientras continuaban el trabajo y las comunicaciones. Así se hizo la maniobra.

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Edificio de Indiana Bell en Indianápolis en 1930. Fotografía de William H. Bass Photo Company, colección Ray Hinz.

En el otoño de 1930, los empleados de Indiana Bell siguieron trabajando mientras el edificio que ocupaban cambiaba de sitio y giraba 90 grados. Bajo las oficinas, una operación de traslado avanzaba con lentitud. Las comunicaciones telefónicas debían continuar durante toda la maniobra.

La compañía necesitaba espacio para una nueva sede en el centro de Indianápolis, Estados Unidos. Su edificio de ocho plantas, terminado en 1907, se encontraba en la esquina de las calles Meridian y New York. Desplazarlo permitía liberar el terreno sin desmantelar de inmediato una instalación que seguía en servicio.

Una sede nueva en un terreno ocupado

Indiana Bell se había formado en 1920 mediante la unión de cinco compañías telefónicas. Según la Encyclopedia of Indianapolis, al constituirse tenía 4.930 empleados y atendía unos 170.000 teléfonos en el estado. Estas cifras corresponden a la empresa completa, no al personal del edificio trasladado.

La solución exigía separar dos necesidades que parecían inseparables: disponer del solar para construir y mantener en funcionamiento las instalaciones existentes. El edificio podía conservar su utilidad aunque dejara de ocupar su posición original.

El recorrido incluyó un desplazamiento de 52 pies hacia el sur, aproximadamente 16 metros, un giro de un cuarto de vuelta y otro movimiento de 100 pies hacia el oeste, unos 30 metros. La operación abrió espacio para una nueva sede de siete plantas, completada en 1932.

Edificio de Indiana Bell en Indianápolis, fotografiado en 1930, con vehículos y una estación de servicio en primer plano.
El edificio de Indiana Bell en 1930. Fotografía de William H. Bass Photo Company, colección Ray Hinz. Wikimedia Commons identifica la imagen como de dominio público en Estados Unidos. Ficha de procedencia y derechos.

Cómo se mueve un edificio sin desmontarlo

El traslado se realizó entre octubre y noviembre de 1930 y duró aproximadamente un mes. La Indiana Historical Society documenta el uso de rodillos y gatos para mover la estructura de forma gradual.

La distinción entre levantar y desplazar ayuda a entender la maniobra. Los gatos permiten elevar una carga de manera controlada para modificar sus apoyos; los rodillos facilitan su desplazamiento horizontal. En un edificio, el problema exige mantener el conjunto sostenido durante cada fase, además de conducirlo hasta la posición prevista.

El giro añade otra dificultad geométrica: los puntos de una misma fachada no recorren distancias iguales. Cuanto más lejos está un punto del centro de rotación, mayor es el arco que debe describir. Girar el edificio exigía, por tanto, organizar sus apoyos y su recorrido como partes de una misma operación.

Los cables también tenían que acompañarlo

Un inmueble en funcionamiento permanece unido al exterior mediante sus instalaciones. Mover sus paredes sin adaptar esas conexiones habría dejado sin resolver buena parte del problema.

La recopilación documental de Paul Fassbender sobre el traslado, basada en un artículo de Bell Telephone Quarterly de enero de 1931, describe la prolongación y flexibilización de cables y tuberías. También señala que el trabajo continuó en las plantas situadas sobre el sótano y que se instalaron topes para impedir que los ascensores bajaran hasta él durante la operación.

La Indiana Historical Society explica que los cables telefónicos recibieron longitud suficiente para acompañar el movimiento. Más de quinientos circuitos de larga distancia permanecieron en uso. Una pasarela de acero permitió mantener el acceso al edificio mientras cambiaba de posición.

La continuidad del servicio dependía de todo ese trabajo menos visible. La estructura debía llegar a su destino, pero las personas necesitaban entrar y salir, y las conexiones debían seguir admitiendo el desplazamiento sin quedar sometidas a una tensión que las interrumpiera.

Las fotografías y los documentos del traslado

El episodio cuenta con registros identificables. La colección de Charles C. Capel, conservada por la Indiana Historical Society, incluye un álbum dedicado a la construcción de la nueva sede y al movimiento del edificio anterior. Su inventario lo identifica como el volumen BV 5373.

Según la descripción archivística de la colección, ese álbum reúne fotografías y páginas de Indiana Telephone News de 1930. El fondo permite situar el traslado en la actividad de la propia compañía, más allá de las imágenes que hoy circulan por separado.

El registro bibliográfico de Bell Telephone Quarterly, volumen 10 de 1931, también identifica el artículo de Vance Oathout, Moving the Indianapolis Telephone Building, a partir de la página 17. Su existencia confirma que la maniobra fue descrita en una publicación técnica de la época.

En 1932 quedó terminada la nueva sede. El espacio necesario para levantarla se había obtenido desplazando el edificio anterior, con sus oficinas todavía ocupadas y sus circuitos de larga distancia en servicio.

Fuentes documentales

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Duber Rodríguez

Fundador y responsable editorial de Datos Históricos. Coordina la selección de temas, el contraste de fuentes, la redacción y la revisión final de las publicaciones.

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