5 de los chistes más antiguos de la historia

Publicado el mayo 20, 2026 | En Memoria histórica, Misterios y enigmas

Desde que la humanidad existe y sufre, también nos hemos reído. El humor –y los chistes, en particular– han sido durante mucho tiempo parte de la cultura socioantropológica, ya sea como una forma de burlarse de los poderosos o simplemente para ser simplemente tontos. Incluso el humor higiénico, por grosero que sea, a menudo ha desempeñado un papel importante en la vida cotidiana, divirtiendo e impactando a los oyentes con temas tabú. Desde los albores de la civilización, la risa ha unido a las personas a pesar de sus diferencias, sirviendo como una herramienta para disfrutar de la vida y establecer vínculos entre sí. Éstos son algunos de los chistes más antiguos de la historia, observaciones y chistes que hicieron reír a la gente hace miles de años.

El chiste más antiguo registrado

El chiste más antiguo conocido se remonta al año 1900 a.C. en la antigua Sumeria, la civilización más antigua conocida en Mesopotamia. Más que una estructura convencional y un remate, el chiste es más una observación: “Algo que nunca ha sucedido desde tiempos inmemoriales; una mujer joven no se tiró un pedo en el regazo de su marido”. Las dobles negativas son un poco confusas, pero el chiste gira en torno al impulso primario de ocultar ciertas imperfecciones a una pareja romántica.

La primera línea “Entré en un bar”.

A los sumerios también se les atribuye el primer chiste sobre “entrar en un bar”, que data aproximadamente de 1983 a.C. Dice: “Un perro entra a un bar y dice: ‘No veo nada. Abriré esto'”. Aunque todos estamos familiarizados con las bromas de los bares (y los extraños personajes y animales que se topan con ellas), nadie puede analizar el significado de esta broma sumeria ni por qué fue divertida. Hay teorías de aficionados que van desde que los sumerios disfrutaban (como nosotros ahora) del “humor informal”, o que la ceguera del perro era una especie de juego de palabras. Hasta que tengamos una máquina del tiempo, probablemente seguirá siendo un misterio.

Desde los inicios de la civilización, el humor ha formado parte esencial de la experiencia humana. A lo largo de la historia, las personas han utilizado la risa como una manera de aliviar las dificultades de la vida, fortalecer relaciones sociales y expresar ideas de una forma entretenida. Los chistes, las bromas y las observaciones humorísticas han servido tanto para burlarse de figuras poderosas como para tratar situaciones cotidianas de manera divertida. Incluso los temas considerados incómodos o tabú han sido utilizados en el humor desde hace miles de años, demostrando que ciertas formas de hacer reír han acompañado a la humanidad desde tiempos muy antiguos.

Uno de los ejemplos más sorprendentes es el chiste más antiguo conocido registrado hasta ahora, que se remonta aproximadamente al año 1900 a.C. en la antigua Civilización sumeria, considerada una de las primeras grandes civilizaciones de la historia. Este antiguo chiste fue encontrado en Mesopotamia y demuestra que, incluso hace más de cuatro mil años, las personas ya compartían bromas relacionadas con situaciones humanas universales.

El chiste dice: “Algo que nunca ha sucedido desde tiempos inmemoriales; una mujer joven no se tiró un pedo en el regazo de su marido”. Aunque la estructura puede parecer extraña para los estándares modernos y las dobles negaciones generan cierta confusión, la intención humorística es clara. La broma juega con la idea de intentar ocultar imperfecciones o situaciones vergonzosas frente a una pareja sentimental, algo con lo que muchas personas aún pueden identificarse hoy en día.

Este hallazgo resulta especialmente interesante porque demuestra que el humor relacionado con funciones corporales y situaciones incómodas no es un fenómeno moderno, sino una constante en la historia humana. El llamado “humor higiénico” o escatológico ha existido prácticamente desde que las personas comenzaron a convivir en sociedad y compartir historias. A pesar de las enormes diferencias culturales y temporales, muchas bromas antiguas siguen siendo comprensibles debido a que se basan en experiencias humanas universales.

Además de entretener, el humor siempre ha cumplido una función social importante. Reír juntos ayuda a crear vínculos, aliviar tensiones y fortalecer la convivencia entre las personas. Por ello, los chistes más antiguos no solo nos muestran cómo se divertían las civilizaciones del pasado, sino también cuánto se parecen ciertas emociones y comportamientos humanos a los actuales. La risa, al final, ha sido uno de los lenguajes más universales de la humanidad.