Lugares con historia

Lalibela: las iglesias que fueron excavadas hacia el interior de la roca

Las iglesias de Lalibela fueron talladas hacia abajo en la roca volcánica y continúan siendo lugares de culto y peregrinación en Etiopía.

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En Lalibela, una iglesia puede aparecer primero como un vacío rectangular abierto en la tierra. Al acercarse, el visitante descubre que el edificio no fue levantado piedra sobre piedra: fue separado de la roca circundante mediante zanjas y tallado hacia abajo. Once iglesias medievales forman un paisaje religioso de patios, túneles y fachadas. No son ruinas abandonadas. Siguen siendo lugares de culto y destino de peregrinación para la Iglesia ortodoxa etíope.

Una capital vinculada al rey Lalibela

La tradición atribuye el conjunto al rey Gebre Mesqel Lalibela, gobernante de la dinastía Zagüe entre los siglos XII y XIII. Los relatos religiosos cuentan que quiso crear una nueva Jerusalén. Nombres como río Jordán y referencias bíblicas organizan parte del paisaje sagrado.

La arqueología muestra fases, modificaciones y reparaciones que dificultan imaginar una única campaña constructiva. El patronazgo real pudo coordinar grandes obras, pero canteros, clérigos y comunidades mantuvieron los edificios durante generaciones.

Construir eliminando materia

Algunas iglesias son monolíticas: fueron liberadas por sus cuatro lados y talladas desde el techo hasta la base. Otras están excavadas en paredes o integradas a cuevas. El trabajo exigía planificar antes de retirar roca, porque un error estructural no podía corregirse añadiendo fácilmente un bloque nuevo.

Bet Giyorgis, con planta de cruz, es la imagen más reconocida. Sin embargo, el significado del conjunto depende de las relaciones entre edificios, pasajes, canales y espacios exteriores. El recorrido reproduce una geografía espiritual, no una colección de monumentos independientes.

Liturgia y vida cotidiana

Sacerdotes, monjes y fieles utilizan las iglesias durante todo el año. En celebraciones como Genna, la Navidad etíope, miles de peregrinos llegan vestidos de blanco, rezan en patios y atraviesan pasajes estrechos. La continuidad ritual distingue a Lalibela de un museo arqueológico convencional.

Ese uso vivo crea responsabilidades complejas. Las intervenciones de conservación deben proteger roca y pinturas sin impedir prácticas religiosas. Las decisiones técnicas requieren diálogo con quienes consideran los edificios parte de una tradición espiritual activa.

Cuatro campañas para medir las iglesias

Entre 2005 y 2009, el proyecto Zamani realizó cuatro campañas en Lalibela y reunió más de 1.200 escaneos láser terrestres. Su documentación incluye modelos tridimensionales, plantas, alzados, secciones y recorridos panorámicos de los grupos de iglesias. El inventario permite identificar edificios concretos, entre ellos Biete Ghiorgis, Biete Mariam y Biete Gabriel Raphael.

Las secciones aportan algo que una fotografía de fachada no puede mostrar por sí sola: la relación entre los espacios interiores y la masa rocosa que los rodea. Zamani publica, por ejemplo, vistas en sección de Biete Emanuel y Biete Medhane Alem. La documentación deja una referencia medible para estudiar formas y espacios sin tallar ni desmontar el edificio.

Documentación y obras tienen fechas diferentes

World Monuments Fund informó de la conclusión, a finales de 2015, de un proyecto piloto de conservación en Biete Gabriel Raphael y de una ceremonia inaugural en 2016. Esa intervención no debe confundirse con las campañas de escaneo de 2005–2009: levantar un registro geométrico y ejecutar reparaciones son actividades distintas.

El agua y la erosión siguen siendo problemas que deben examinarse en relación con la roca y los drenajes. Los modelos documentan el conjunto; las decisiones de intervención deben atender además a su uso litúrgico. Una planta precisa no describe por sí sola todos los recorridos y necesidades de una comunidad durante una celebración.

Fuentes consultadas

Sobre Duber Rodríguez

Fundador y responsable editorial de Datos Históricos. Coordina la selección de temas, el contraste de fuentes, la redacción y la revisión final de las publicaciones.