Ciencia y progreso

Alice Ball: el método contra la lepra que fue publicado bajo el nombre de otro

Un artículo médico de 1922 conservó el nombre de Alice Ball, explicó su método y registró la salida de 84 pacientes del aislamiento. El mismo documento advertía que todavía era pronto para hablar de una cura.

Publicado Actualizado Por 5 min de lectura

En la página 95 de una revista médica de 1922 aparece un encabezado que devuelve una investigación a su autora: «Ball’s method». Debajo, el médico Harry T. Hollmann describe cómo Alice Ball había preparado ésteres etílicos a partir del aceite de chaulmoogra para tratar la enfermedad de Hansen, conocida entonces como lepra. Ball había muerto en 1916, a los 24 años. No había alcanzado a publicar aquel trabajo.

El artículo también nombra a Arthur Dean, quien continuó las investigaciones después de su muerte. Hollmann sostiene que la técnica posterior de Dean y su colaborador no mejoraba el procedimiento original. La discusión puede seguirse en el documento: quién resolvió el problema químico, qué modificaron otros investigadores y por qué el nombre de Ball debía acompañar el tratamiento.

Un aceite difícil de administrar

El aceite de chaulmoogra se obtenía de las semillas de un árbol asiático y tenía una larga historia de uso contra afecciones de la piel. Los médicos que lo empleaban contra la lepra se enfrentaban a un problema práctico. Aplicarlo sobre las lesiones producía resultados limitados; ingerirlo podía provocar náuseas; inyectar el aceite sin una preparación adecuada causaba dolor y abscesos. El tratamiento podía añadir sufrimiento a una enfermedad que ya llevaba consigo un fuerte estigma.

En Hawái, ese diagnóstico también podía significar la separación de la familia. El aislamiento de enfermos en la península de Kalaupapa, en Molokaʻi, había comenzado en 1866. Por eso, una mejoría clínica tenía consecuencias que salían del hospital: podía abrir la posibilidad de abandonar la segregación y volver a casa.

Ball llegó a este problema con formación en química farmacéutica y farmacia en la Universidad de Washington. En 1915 obtuvo una maestría en química en el College of Hawaiʻi, hoy Universidad de Hawái, donde también se convirtió en instructora. Su investigación de maestría sobre la planta de kava llamó la atención de Hollmann, quien buscaba ayuda para trabajar con los componentes del chaulmoogra.

Qué hizo Ball con el chaulmoogra

Hollmann explica que le pidió obtener los agentes activos del aceite y que Ball resolvió el problema después de un trabajo experimental considerable. Su contribución consistió en separar ácidos grasos y transformarlos en ésteres etílicos: derivados químicos que permitían preparar el material para su administración por inyección.

La descripción de 1922 permite ir más allá de la frase «descubrió un tratamiento». El procedimiento distinguía varias fracciones del aceite, aprovechaba diferencias de solubilidad para separarlas y obtenía preparaciones identificadas con letras. Una de ellas procedía del ácido chaulmoógrico purificado. Ball trabajaba con una mezcla vegetal compleja y debía producir materiales que el médico pudiera utilizar y comparar.

La esterificación cambia la estructura de un ácido al formar un éster. En este caso, el avance histórico estaba en la preparación de los derivados del chaulmoogra y su uso clínico. No era el descubrimiento de un antibiótico moderno ni una solución universal para todos los pacientes.

Lo que muestran los 84 pacientes del informe

En el apartado de resultados, Hollmann informó que 84 pacientes del hospital de Kalihi habían pasado a tener exámenes bacteriológicos negativos y habían quedado libres de lesiones visibles. Antes de autorizar su salida del aislamiento, una junta de tres médicos examinaba cada caso.

El tiempo de tratamiento variaba mucho: trece habían sido tratados durante menos de seis meses; veintiocho, entre seis meses y un año; treinta y seis, entre uno y dos años; los siete restantes, durante períodos más largos, de hasta cuatro años. El informe registraba, por tanto, procesos prolongados, con revisiones y decisiones médicas individuales.

Estas cifras requieren leer también la advertencia del autor. En las conclusiones, Hollmann escribió que todavía era demasiado pronto para afirmar que se disponía de una cura y que los pacientes necesitaban un seguimiento más largo. La lista de 84 altas tampoco ofrece por sí sola una tasa de éxito para todos los enfermos tratados. Confundir esas salidas con una curación definitiva borraría una limitación que el propio documento reconocía.

La disputa con el método de Dean

Tras la muerte de Ball, Arthur Dean y sus colaboradores continuaron el trabajo y publicaron sobre sus preparaciones. El nombre de la joven química quedó fuera de esos reconocimientos iniciales, mientras circulaba la denominación «método de Dean».

La objeción de Hollmann en 1922 fue concreta. McDonald y Dean habían sometido los ésteres a una destilación al vacío para obtener fracciones con distintos intervalos de ebullición. Hollmann cuestionó que aquello ofreciera una ventaja sobre el método de Ball y señaló que requería aparatos delicados, difíciles de conseguir en algunos centros de tratamiento. Su defensa reunía dos asuntos: la autoría de la preparación original y la posibilidad de producirla con medios disponibles.

Los derivados del chaulmoogra siguieron utilizándose hasta que tratamientos más eficaces, entre ellos las sulfonas desde la década de 1940, cambiaron la atención de la enfermedad. El reconocimiento público a Ball llegó mucho después.

El nombre que volvió a Hawái

El 28 de febrero de 2022, el gobernador David Ige proclamó el Día de Alice Augusta Ball durante una ceremonia en el campus de Mānoa. La noticia de la universidad sitúa el acto junto a Bachman Hall, bajo un árbol de chaulmoogra y al lado de una placa de bronce dedicada a la química.

Ese homenaje moderno tiene un antecedente documental preciso. En 1922, entre la revisión de tratamientos y los resultados del hospital, Hollmann dejó impreso el nombre de la investigadora sobre la descripción de su procedimiento. Esa página permite reconstruir qué aportó Alice Ball sin atribuirle resultados que ella no llegó a comprobar.

Fuentes y documentos

Sobre Duber Rodríguez

Fundador y responsable editorial de Datos Históricos. Coordina la selección de temas, el contraste de fuentes, la redacción y la revisión final de las publicaciones.