¿Por qué algunas monedas tienen bordes estriados?

Publicado el mayo 11, 2026 | En Historias sorprendentes

Probablemente hayas notado que de las cuatro monedas que circulan hoy en los Estados Unidos, dos, la moneda de diez centavos y la de veinticinco centavos, tienen una serie de crestas en el borde. Según la Casa de la Moneda de Estados Unidos, esto técnicamente se llama borde moleteado. Pero, ¿el borde de rayas es puramente decorativo o tiene algún propósito? La respuesta se remonta al siglo XVII, incluso antes de que se fundaran los Estados Unidos.

Cuando se inauguró la Casa de la Moneda de los Estados Unidos en Filadelfia en 1793,

las monedas producidas estaban hechas de cobre, plata y oro, de acuerdo con la Ley de Acuñación de 1792. Debido a que las monedas de esta época estaban hechas de metales preciosos, eran vulnerables a una práctica conocida como recorte, que implicaba cortar una pequeña porción alrededor de la circunferencia de las monedas. Un cortapelos experimentado cortaría suficientes monedas para eventualmente acumular una cantidad de chatarra que valga la pena sacar provecho, al mismo tiempo que se aseguraría de que las monedas no se redujeran notoriamente en tamaño o peso, permitiendo que las monedas alteradas aún se gastaran.

El recorte era común en la Europa del siglo XVII y estaba tan extendido en Inglaterra que, a finales de ese siglo, casi la mitad del contenido de plata estaba ausente en las monedas inglesas en circulación. Esto provocó que la composición metálica de las monedas fuera inferior a su valor nominal, una discrepancia que corría el riesgo de crear una crisis financiera en todo el continente, así como en las colonias europeas. Para combatir esta práctica, Inglaterra comenzó a acuñar monedas con bordes estriados; Por lo tanto, un borde liso en cualquier parte de una moneda sería un signo revelador de recorte. Cuando Estados Unidos se fundó como nación independiente, la Casa de la Moneda de Estados Unidos hizo lo mismo y diseñó sus monedas de mayor denominación con bordes fresados ​​desde el principio.

¿Por qué algunas monedas tienen bordes estriados?

as pequeñas crestas que aparecen en el borde de algunas monedas estadounidenses no fueron creadas únicamente como un detalle decorativo, sino como una solución práctica contra el fraude económico. Desde el siglo XVII y especialmente después de la creación de la United States Mint en 1793, las monedas estaban fabricadas con metales valiosos como plata y oro, lo que las convertía en objetivos frecuentes para quienes practicaban el “recorte” o corte de monedas. Este método consistía en retirar pequeñas porciones de metal del borde de muchas monedas sin alterar demasiado su apariencia, permitiendo a los delincuentes acumular metal precioso y seguir utilizando las monedas en circulación.

La introducción del borde moleteado representó una innovación importante para proteger el valor y la integridad de las monedas. Gracias a las ranuras o rayas en los bordes, cualquier intento de cortar una parte de la moneda se volvía fácilmente visible. Esto ayudó a reducir significativamente las prácticas fraudulentas y fortaleció la confianza del público en el sistema monetario. De esta manera, un detalle aparentemente simple terminó desempeñando un papel fundamental en la seguridad económica de la época.

Además, esta historia demuestra cómo muchas características cotidianas tienen orígenes prácticos relacionados con problemas históricos específicos. Hoy en día, la mayoría de las personas apenas presta atención a los bordes de las monedas de diez o veinticinco centavos, pero esas pequeñas marcas son el resultado de siglos de evolución en la fabricación del dinero y en la lucha contra la falsificación y el fraude. Incluso aunque las monedas modernas ya no estén hechas principalmente de metales preciosos, el diseño moleteado se ha mantenido como una tradición y como una medida adicional de identificación.

Finalmente, el caso de las monedas estadounidenses refleja cómo la tecnología y el diseño pueden utilizarse para proteger la economía y generar confianza en los sistemas financieros. Lo que comenzó como una estrategia para evitar el robo de oro y plata terminó convirtiéndose en una característica reconocible de las monedas modernas. Este ejemplo demuestra que detrás de muchos objetos cotidianos existen historias históricas y soluciones ingeniosas creadas para enfrentar los desafíos de cada época.