El 16 de enero reúne escenas donde el espectáculo, el poder y las decisiones sociales se cruzan con una elegancia engañosa. Es una jornada en la que la historia avanza vestida de formalidad, mientras prepara cambios profundos que no siempre se perciben a primera vista.
En este recorrido, Croni se detiene en momentos asociados a esta fecha donde la autoridad adopta formas muy distintas. Desde voces capaces de transformar un escenario entero, hasta figuras de poder que descubren que gobernar no siempre garantiza permanecer.
El relato también recuerda que las decisiones colectivas, incluso cuando nacen con intenciones morales o de orden, suelen generar consecuencias inesperadas. Prohibir, controlar o imponer rara vez elimina aquello que se busca corregir; a menudo solo lo desplaza hacia lugares más oscuros.
Entre estos contrastes aparece una idea persistente: no toda autoridad necesita imponerse con ruido. Algunas se construyen desde la disciplina, la exigencia silenciosa o el dominio absoluto de un oficio.
Al final, el 16 de enero deja la sensación de que la historia no siempre anuncia el desastre con estruendo. A veces lo hace con modales correctos, acuerdos formales y decisiones aparentemente razonables… cuyos efectos solo se entienden cuando ya es demasiado tarde.
Me gustaría saber porque es en esta fecha 16 de enero que se han hecho varias cosas que marcan la historia, en mi país El Salvador, por ejemplo: El 16 de enero de 1992 se firman los acuerdos de paz de una guerra civil interna, que ahora nos damos cuenta fue financiada por EU, y todos aquellos que lucharon por una causa era mentira y muchos murieron creyendo eso
ESTUPENDO,,,, MARAVILLOSO!!!!!