El 10 de enero reúne escenas donde la música, la fuerza, la palabra y la despedida se cruzan sin pedir coherencia. Es una jornada en la que conviven expresiones populares, trayectorias de confrontación y voces que eligieron incomodar desde la creación.
En este recorrido, Croni se detiene en momentos asociados a esta fecha donde la cultura se construye desde lugares muy distintos. Canciones que atraviesan generaciones, gestos físicos que se transforman en símbolos y palabras que alteran la relación entre el poder y quienes lo observan.
El relato también recuerda que no todas las despedidas son silenciosas. Algunas ocurren cuando una figura deja de estar, pero su presencia sigue moldeando imaginarios, estilos y formas de sentir mucho después.
Entre estos contrastes aparece una misma idea: la capacidad humana de transformar experiencia en legado. Ya sea a través de una melodía, de una carrera intensa o de una obra escrita, las huellas permanecen más allá del momento que las vio nacer.
Al final, el 10 de enero deja la sensación de que la historia no se apaga cuando algo termina. Continúa resonando en lo que queda, en lo que se recuerda y en lo que todavía seguimos intentando comprender.
Se comporta como un obus habilidoso.